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Cerámica griega

Cerámica griega

La cerámica griega es una de las manifestaciones artísticas más importantes de esta civilización. A raíz de las relaciones comerciales que los griegos establecieron en el Mediterráneo, la cerámica ática se difundió por todo este área, hallándose ejemplos en muchos países de la cuenca mediterránea, siendo una importante fuente de información para estudiar la cultura y el arte helénicos.

La difusión de la cerámica comenzó con la colonización griega del Mediterráneo, alrededor del siglo VII a.C., cuando Corinto se convirtió en la principal ciudad exportadora de cerámica. En el siglo VI, Corinto fue desplazada por Atenas, que, a partir de entonces, ostentará el monopolio de la producción cerámica.

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Las principales técnicas de decoración  de la cerámica (figuras negras-figuras rojas) se basan  en la alternancia del color rojo de la arcilla cocida con el negro del barniz, aplicando pinceladas más finas o raspando la capa superior para los detalles.

 

La técnica de cocción era la siguiente: después de desmineralizar la arcilla dejándola reposar unas semanas en agua, la pasta de arcilla y agua se amasaba y mezclaba, para eliminar las burbujas de aire que pudieran tener, entonces se colaba y se situaba sobre un disco de piedra o de madera, o del torno (a partir del siglo VII), donde se modelaba.

Una vez modelado el vaso, se introducía en el horno, cociéndolo a 800º. Esta primera cocción permitía la oxidación de la arcilla, volviéndola de color rojo. Después se le pasaba al pintor la vasija, quien, tras dibujar el croquis del diseño, cubre con barniz las zonas  que se van a  volver negras.  Luego se sometía a una segunda cocción , en la que se cerraba un poco la chimenea de aireación y se alimentaba el fuego con hojas y madera verde, produciendo humo, que junto a la temperatura, que alcanzaba los 950º, hacía que el óxido férrico se volviera negro; a continuación se destapaba la chimenea, el aire entraba de nuevo en el horno, enfriando y oxidando de nuevo la pieza, lo cual terminaba enrojeciendo las zonas que no se habían cubierto de barniz.

Las piezas pequeñas se fabricaban con un solo cuerpo, añadiéndose sólo el pie y las asas, y las piezas más grandes se realizaban a partir de varias partes que se soldaban con la "barbolina", una arcilla diluida. La cerámica resultante, dura como el vidrio, permitía el almacenamiento y el transporte de líquidos y alimentos.

 

 

Etapas de la cerámica griega

Lekitos-ceramica-griega-K-A63cCerámica minoica

La técnica de la fabricación cerámica se remonta hasta el Neolítico. En la Antigua Grecia aparece la cerámica a principios del II milenio a.C. Posteriormente,  a principios del I milenio a.C., la civilización minoica produce una importante cantidad de piezas cerámicas, que sirven entre otras cosas para el almacenamiento de alimentos en los almacenes de los palacios minoicos. En un primer momento la decoración es simple aplicación de barniz bruñido. A partir de cierto momento, aparecen motivos decorativos.: líneas, espirales, cuadros, rosetas... Más tarde, durante el periodo minoico medio, la decoración se volverá hacia motivos más naturalistas: figuras de pulpos, flores (lirios, palmeras), apareciendo la cerámica de "cáscara de huevo", por la extremada delgadez de sus paredes. En el minoico reciente, aparecerá, junto al estilo floral, un estilo marino, cubriéndose las vasijas con motivos marinos -criaturas marinas, peces, pulpos, delfines, entre algas, roces, etc. Este estilo durará hasta la destrucción de la civilización minoica.

Cerámica micénica

Alrededor del 1600 a.C. de la cultura micénica, surge una cerámica fuertemente influenciada por la minoica, decorada con motivos naturales. Destacan las jarras de estilo palacial, con decoración basada en motivos marinos y vegetales.

Tras la caída de la civilización micénica, después del s. XIII a. C., la presencia de cerámica se reduce sustancialmente, persistiendo una cerámica a mano junto con la cerámica hecha con el torno. Se entra en la llamada "Edad Oscura", etapa de decadencia y transición.

Estilo protogeométrico

Este periodo de recesión cultural se caracteriza por un retroceso en las manifestaciones artísticas. Sin embargo, la producción de cerámica no se detuvo, caracterizado por vasos con decoración simple, retomando a veces motivos micénicos

Estilo geométrico

Entre los siglos IX y VIII a. C. se desarrolla el estilo geométrico, caracterizado por nuevos motivos que rompen con la tradición minoica y micénica, basados en figuras geométricas: triángulos, meandros, etc., dispuestos en bandas separadas de las zonas negras por líneas triples.

Plato-ceramica-griega-cazador-K-AR37Con el transcurso del tiempo, la decoración puramente  geométrica da paso a una decoración figurativa de animales, llegando a cubrirse todos los espacios vacíos de motivos ("horror vacui"). A mediados del siglo VIII a. C. aparecen figuras humanas muy esquemáticas, las llamadas "xoanas", representándose escenas de desfiles de  guerreros con carros y portando escudos en forma de diábolos. Las vasijas más conocidas de este periodo son los denominados "vasos de Dipilon", por el lugar en el que se hallaron, un cementerio ateniense.

Al final del periodo se  representan escenas mitológicas, coincidiendo con la época en la que Homero recopila el ciclo troyano en la Ilíada y la Odisea. A su vez, surgen numerosas escuelas con su propio estilo

Pelega-ceramica-griega-K-A65Estilo orientalizante

En el siglo  VIII a. C. Corinto desarrolla un estilo orientalizante, como resultado del  contacto con Oriente.  Esta ciudad se convierte en el principal productor y exportador de cerámica a todo el mundo griego.

La influencia oriental  se traduce en una nueva gama de motivos: esfinges, grifos, leones; en los frisos,  lotos o palmetas. Las representaciones humanas son  relativamente raras. Subsisten  los motivos geométricos en el relleno del fondo, realizándose con rosetas y otros motivos decorativos.

En esta época , se desarrolla la técnica de las figuras negras, utilizando un barniz de color castaño que, con la cocción, se volvía de un color negro brillante y casi metálico. Se realizaban también incisiones  en hueco para  resaltar la arcilla pálida.

Ese estilo orientalizante se expresa sobre todo en vasos de tamaño  pequeño cuyas formas aparecen entonces  (aríbalos, alabastrones).

La técnica corintia llega a Atenas, en la que se desarrolla un estilo propio, menos orientalizante, denominado protoático.

Estilo de figuras negrasLekitos-ceramica-griega-K-A15

Entre el   570 y el 525 a. C., el estilo de figuras negras en Atenas alcanza su mayor grado de perfección.

La influencia corintia sobre la primera cerámica de figuras negras ateniense, se nota en su decoración, carente de motivos de relleno. Las figuras son principalmente animales, dispuestas en registros superpuestos, resaltando  la escena principal. Sin embargo, gradualmente la cerámica ateniense se va separando de la influencia orientalizante, inclinándose por la representación de  motivos mitológicos y la composición en un único gran registro.

 Paralelo a esto, se produce asimismo una evolución en cuanto a la tipología de  vasos: el gran vaso funerario deja paso a vasos de la vida cotidiana, sobre todo  ánforas, cráteras, hidrias, copas, etc. .

De  esta época se conocen nombres de pintores, como Clitias, el pintor del Vaso François, o  Exequias, autor  de un ánfora, que muestra a Áyax y a Aquiles en Troya, jugando (expuesta en los Museos Vaticanos).

Lekitos-ceramica-griega-K-A64Estilo de figuras rojas

Hacia el 530 surge en Atenas el estilo de figuras rojas, que caracterizará el periodo de mayor auge y expansión de la cerámica griega, dominada por los talleres áticos.

Constituye fundamentalmente en una inversión de las figuras negras: en vez de figuras negras sobre fondo rojo, consistía en figuras del color de la arcilla roja que resaltan sobre el fondo pintad de barniz negro. Los detalles internos, musculatura, rasgos de la cara, adornos del pelo, pliegos del peplo,... ya no son incisos, sino pintados, alcanzando una mayor perfección.

A comienzos del periodo, coexisten  escenas de figuras negras y de figuras rojas, denominándose este estilo como "cerámica bilingüe".

Se abandonan las convenciones arcaicas y se dota a la pintura de mayor realismo, profundidad y volumen. Se aplica asimismo el estilo clásico  de la escultura caracterizado por la búsqueda de la  armonía en las proporciones.

Poco a poco, se va generalizando esta técnica hasta que, hacia el 480 a.C., la figura negra desaparece prácticamente. Sólo queda rastro en las ánforas panatenaicas, que  guardaban el aceite ofrecido como premio  a los vencedores de las  pruebas atléticas celebradas  con motivo de las Grandes Panateneas de Atenas.

En el siglo IV,  la decoración de figuras rojas  se mantiene, pero pierde calidad.

Las escenas abarcan un amplio rango de temas, desde la mitología, en la que predominan la patrona de Atenas y el héroe y rey legendario, Teseo, hasta otros dioses y héroes importantes, como Dionisos y Heracles; el ciclo homérico, de la Ilíada y Odisea; hasta escenas de la vida cotidiana, rayando en ocasiones la caricatura, retratando personajes que remiten a la comedia aristofánica, e incluso escenas de tipo erótico, que se representaban en las cráteras.

Los tipos de recipientes son variadísimos: cráteras, donde se realizaba la mezcla del vino con el agua, los oinokhoe, para sacar el vino aguado de la crátera y verterlo en copas; ánforas donde se almacenaba y transportaba prácticamente de todo, sobre todo aceite y vino; los lekhitoi para los perfumes, los exaleiptron, donde se guardaban ungüentos y las pyxis, cofrecitos para guardar las joyas, medicinas, etc...

En definitiva, las pequeñas escenas que se ven en la cerámica griega constituyen un buen reflejo de la mentalidad y las costumbres de la antigua Grecia, y estas piezas por sí mismas también resultan un testimonio de la vida cotidiana de hace 2500 años.